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Morena construyendo su futuro

Textos y claves…

 

Miguel Ángel Arrieta

 

Dos años antes de las elecciones para renovar gobernador, ayuntamientos y diputaciones locales y federales en Guerrero, el Movimiento de Regeneración Nacional, (Morena), aplica a su modo aquello de que en política la disputa por el poder camina por más de una vía, por lo que en su ruta electoral no tiene menoscabo en utilizar recursos públicos para madurar sus objetivos.

Aunque en Morena Guerrero hay quienes estiman que será una elección aparentemente sencilla debido a que el big bang lopezobradorista no terminará de disiparse en el 2021, en el esquema morenista también trabajan operadores que se niegan a transitar por escenarios de confianza.

D hecho, la dirigente estatal de Morena, Nora Velázquez y el delegado del gobierno federal en Guerrero, Pablo Amilcar Sandoval Ballesteros, han trazado un mapa para fortalecer la propuesta de Morena pero alimentado con recursos obtenidos a través de los programas sociales creados por el actual gobierno de la República.

El esquema no tiene nada de complicado: utilizan un despacho privado para contratar jóvenes becados por el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, pero en lugar de asignarlos a responsabilidades de la oficina que los cobija, son enviados a desarrollar actividades partidistas en las oficinas que Morena tiene en Chilpancingo.

De acuerdo al formato de contratación asignado desde la página de Jóvenes Construyendo el Futuro, la empresa contratante es identificada como María del Carmen Pérez Izazaga, con domicilio en la calle Colón número 4, primer piso, en Chilpancingo de los Bravo. Ahí llegan los becarios beneficiados por el gobierno federal, para recibir "capacitación" como auxiliares administrativos.

Sin embargo, apenas se presentan con la licenciada Pérez Izazaga se les indica que su lugar de trabajo será en otro domicilio y las tareas que se les asignarán les serán explicadas en la oficina a la que se les envía.

Frente al mercado Baltazar Leyva Mancilla, sobre avenida Insurgentes, se ubica un edificio de siete pisos cuya planta baja es ocupada por la franquicia Mega Shoes. Los pisos uno y siete de ese inmueble son ocupados por dirigentes de Morena. Ahí es donde realmente trabajan los becarios del gobierno federal.

Hasta hoy miércoles, quince jóvenes cubren el turno matutino bajo las órdenes de Nora Velázquez y el diputado Luis Enrique Saucedo Ríos, quien supuestamente mantiene un espacio de investigaciones legislativas. Obviamente, investigaciones de tinte morenista.

Por la tarde solo acuden tres becarios.

La revisión de estos datos permite observar que estas prácticas no son nuevas; en realidad gobernantes priistas, perredistas y panistas capitalizaron en el pasado reciente  el uso ilegal de programas sociales. Justamente lo que los promotores de Morena se comprometieron no reproducir nunca más.

El problema para Morena se localiza en que no ha terminado de consolidarse en un partido político formal y sus picos de crecimiento temporal han dependido de la cohesión social anti sistémica y no de una estructura propia, por lo que ahora los dirigentes del movimiento buscan construir una base de militantes beneficiarios del asistencialismo. Y se olvidan de formar una base militante ideológica.

Al final de cuentas, la alternativa para usufructuar la generosidad político-social creada por el aparato federal morenista no es un camino que resulte desconocido a líderes del lopezobradorismo en Guerrero. Después de todo, Morena viene a ser un instituto de cuadros desprendidos por factores de ambición de poder del PRI, PRD, PAN, y otros partidos.

En el fondo, lo que hace actualmente Nora Velázquez bajo la aprobación de Pablo Amilcar Sandoval, es reproducir ese modelo antiguo de fortalecer la propuesta partidista con bases que reciben dinero regalado a través de programas sociales.

La pregunta es: ¿de verdad ya se acabó el PRI?